jueves, 11 de febrero de 2010

Expectativas

Sumé 28 puntos en la evaluación de la semana pasada en el programa de liderazgo en el cual participo en Washington. ¿Voy bien? ¿Voy mal? ¿Estoy cumpliendo las expectativas?

Para responder estas preguntas necesito primero entender cuál es el objetivo de mi viaje.

Los objetivos pueden variar. Salir de mi rutina, reforzar mi conocimiento, ampliar mi perspectiva del mundo, desarrollar un proyecto en mi país, hacer networking, aprender a escuchar, decidir que quiero hacer con mi vida, etc.

Los objetivos no son excluyentes y ninguno es inválido. Pero existen tendencias. Cada uno de nosotros le dará un valor distinto a cada objetivo. Sería raro (y decepcionante) que todos quisiéramos lo mismo.

Solo yo sabré si estoy siendo coherente. Si necesito un ajuste o si las cosas están pasando como deberían. No perfectas, sino como yo necesito que sucedan conmigo en esta etapa de mi vida.

Las calificaciones son importantes, pero no solo las académicas. Mi experiencia GCL estará incompleta si tengo la más alta calificación, pero no aprendí a escuchar a un compañero con opiniones contrarias a las mías, o si no entendí que el Pisco Sour es peruano pero que puede ser preparado muy rico por un chileno.

¿Expectativas? Creo que lo que se espera de nosotros es que cumplamos nuestras propias expectativas. Sean cuales sean. La expectativa es una suposición del futuro, incierta y por lo tanto maravillosa. Si entendemos eso, vamos bien.